(ARGENTINA) El comercio exterior argentino mantiene una posición favorable y continúa aportando dólares a la economía. En julio, el superávit comercial alcanzó los USD 2.115 millones, resultado de exportaciones por USD 8.854 millones e importaciones por USD 6.739 millones.
Según el informe mensual de Fidelitas, difundido en septiembre, este desempeño constituye un respaldo relevante para el escenario macroeconómico, aunque sus efectos no se distribuyen de manera inmediata ni homogénea entre los distintos sectores de la actividad económica.
Las exportaciones crecieron 14,1% interanual en julio, hasta alcanzar los USD 8.854 millones. El incremento estuvo explicado principalmente por una mejora de los precios, que aumentaron 12,4%, mientras que las cantidades exportadas registraron una suba de apenas 1,5%.
El comportamiento mensual, sin embargo, muestra una moderación. La serie desestacionalizada de las exportaciones cayó 4,9% respecto de junio, mientras que la tendencia-ciclo disminuyó 1,1%.

En el caso de las importaciones, julio registró operaciones por USD 6.739 millones, un 1,7% menos que en el mismo mes del año anterior. La caída respondió fundamentalmente a una disminución de 9,2% en las cantidades importadas, parcialmente compensada por un incremento de 8,4% en los precios.
También en este caso se observó una contracción respecto del mes anterior: la serie desestacionalizada disminuyó 4,5% y la tendencia-ciclo, 0,4%.
“La disponibilidad de dólares es una condición necesaria para sostener la estabilidad macroeconómica, pero no alcanza por sí sola para garantizar una expansión amplia de la actividad”, señala el análisis de Fidelitas. En este sentido, la evolución del sector externo plantea una segunda cuestión: cómo transformar el saldo comercial favorable en mayor inversión, capacidad productiva y generación de empleo.
Todo esto puede observarse en la serie desestacionalizada del EMAE a Julio. Según el Indec, el valor de partida (base 2004=100) en enero de 2023 (punto de partida del SERF), fue de 149.5 puntos, y en julio fue de 149.6. Esto representa un Proxy del PBI planchado a lo largo de casi 4 años.
“El saldo positivo del comercio exterior, por lo tanto, representa un punto de partida relevante. Pero el alcance de sus beneficios dependerá de su capacidad para convertirse en inversión, producción y actividad económica dentro del país”, concluye Felix El Idd, CEO de Fidelitas.



