Cuánto cuesta construir y qué gastos hay que sumar

El metro cuadrado de construcción ronda los $2 millones según una referencia actualizada, mientras que los valores en dólares varían según la calidad de la vivienda. Horacio Ludiliani, arquitecto y desarrollador, explica cómo calcular el presupuesto real y qué decisiones pueden encarecer la obra.
Twitter
LinkedIn
Facebook
WhatsApp
Telegram
Email
Grupo Ludiliani

(ARGENTINA) Quienes estén pensando en construir su casa en octubre de 2026 deben mirar más allá del precio del metro cuadrado. La mano de obra y los materiales representan una parte central del presupuesto, pero los honorarios profesionales, los permisos, las conexiones de servicios y las terminaciones también pesan en la cuenta final.

Según Horacio Ludiliani, arquitecto, desarrollador y director de Grupo Ludiliani, una vivienda económica cuesta entre US$ 900 y US$ 1.050 por metro cuadrado, mientras que una construcción estándar se ubica entre US$ 1.100 y US$ 1.350. En el segmento premium, el valor parte de los US$ 1.500 por metro cuadrado. A esas cifras hay que sumar los gastos que no siempre se contemplan en el cálculo inicial.  

La diferencia entre estas categorías está relacionada con los materiales, las instalaciones y el nivel de terminaciones. Por eso, dos casas con la misma superficie pueden demandar presupuestos muy distintos.

Ludiliani advierte que a la construcción hay que agregarle los conceptos que no estén contemplados en el cálculo inicial, como honorarios, permisos municipales, conexiones de servicios y determinadas terminaciones. También es necesario prever un margen para imprevistos.

Una planificación deficiente o los cambios durante la ejecución pueden elevar el presupuesto entre un 25% y un 40%, según el desarrollador. De ahí la importancia de definir antes de comenzar la distribución de los ambientes, los materiales y los detalles de cada espacio.

Dónde conviene invertir

La tendencia que observa Ludiliani entre quienes construyen su vivienda es aprovechar mejor los metros disponibles, en lugar de sumar superficie sin una necesidad concreta. Una casa más grande no solo requiere una inversión inicial mayor, sino que también genera gastos adicionales de mantenimiento, servicios e impuestos.

En cambio, hay rubros en los que recomienda evitar recortes que puedan provocar problemas futuros. La impermeabilización, las aberturas y la aislación térmica inciden en el confort y en el mantenimiento de la propiedad a largo plazo.

El presupuesto también debe especificar materiales, cantidades y mano de obra para cada etapa. Contar con ese detalle permite comparar propuestas y reducir las diferencias entre lo acordado y lo que efectivamente se ejecuta.

Antes de iniciar los trabajos, el arquitecto aconseja realizar un estudio de suelo. Conocer las características del terreno ayuda a anticipar dificultades que podrían exigir soluciones estructurales más costosas una vez comenzada la obra.

Las terminaciones son otro punto decisivo. Pisos, revestimientos, griferías, carpinterías y muebles de cocina pueden modificar considerablemente el costo final. A esto se suma la evolución de los precios durante el período de construcción, que obliga a revisar el presupuesto y controlar los plazos.

Para quienes planean construir su casa propia, la primera cuenta permite estimar el capital necesario, pero la planificación integral es la que ayuda a acercarse al costo real. Definir las decisiones antes de comenzar y respetar el cronograma son dos herramientas centrales para evitar que la obra termine costando mucho más de lo previsto.

Twitter
LinkedIn
Facebook
WhatsApp
Telegram
Email

Notas relacionadas