(ARGENTINA) La segunda jornada de Expo Real Estate Argentina tuvo entre sus principales protagonistas internacionales a Craig Studnicky, CEO de Related Realty, quien presentó en el Hilton Buenos Aires una edición especial de “Inside South Florida 2026”. El informe reunió datos y tendencias sobre el mercado del sur de Florida y permitió recorrer la evolución de los distintos segmentos y zonas que componen uno de los mercados inmobiliarios más dinámicos de Estados Unidos.
Tras la presentación, Studnicky conversó con este medio y profundizó sobre algunas de las conclusiones que dejó su visita a Buenos Aires.
Su mirada parte de una premisa que considera fundamental para entender el momento actual, el sur de Florida ya no puede analizarse como un único mercado.
Según explicó, durante el primer semestre de 2026 se concretaron 3.506 operaciones de entre US$500.000 y US$2 millones, el ritmo más acelerado para un período de seis meses en siete años. Al mismo tiempo, el segmento de ultra lujo mantuvo un comportamiento excepcional, con 67 operaciones superiores a US$10 millones en lo que va del año.
Las cifras se reflejan también en algunas de las operaciones más importantes del período. Un penthouse en The St. Regis Residences, Miami, alcanzó los US$47 millones, mientras que una propiedad de características únicas en Rivage Bal Harbour llegó a los US$75 millones.
Pero para Studnicky, las oportunidades más interesantes para los inversores internacionales no necesariamente están concentradas en los mercados que ya alcanzaron mayor reconocimiento.
Brickell y Miami Beach, explicó, continúan siendo mercados muy sólidos y concentran proyectos excepcionales, particularmente en el segmento de lujo y branded residences. Sin embargo, cada vez más compradores sofisticados están ampliando su búsqueda hacia Fort Lauderdale, Hollywood, Pompano Beach y otros sectores del condado de Broward.
La razón está en la combinación de ubicación, conectividad e infraestructura. Son mercados que reciben inversiones públicas y privadas, tienen acceso al dinamismo de Miami y Fort Lauderdale y todavía cuentan con propiedades frente al agua en zonas que se encuentran en una etapa más temprana de evolución.
Para Studnicky, ese momento del desarrollo puede representar una oportunidad para quienes piensan en el largo plazo. Su recomendación es cambiar la pregunta habitual del inversor. En lugar de preguntarse cuál es el mercado más atractivo hoy, propone analizar dónde la gente seguirá queriendo vivir dentro de diez años.
En esa mirada de largo plazo, identifica tres fundamentos especialmente relevantes, ubicación frente al agua, conectividad y demanda sostenida.
Studnicky también señaló que los compradores están analizando con mucho mayor detalle el estado de los edificios y el costo total de mantener una propiedad. Según los datos que compartió, 12.424 de las 31.059 propiedades actualmente en venta en el sur de Florida, cerca del 40 por ciento, corresponden a edificios o ubicaciones considerados obsoletos, con más de 30 años de antigüedad.
La diferencia entre los edificios nuevos y el inventario antiguo, sostuvo, será cada vez más importante. Reservas del edificio, seguros, expensas, costos operativos, situación financiera del condominio y posibles evaluaciones extraordinarias forman parte de un análisis que los compradores internacionales realizan hoy con mayor profundidad.
El precio de compra, por lo tanto, es apenas uno de los componentes de la decisión. La calidad del activo y el costo total de propiedad pueden determinar tanto la conveniencia de una inversión como su comportamiento a futuro.
En el caso de los argentinos, Studnicky observa además una evolución en el tipo de búsqueda. El interés por Miami continúa, pero los compradores están ampliando el mapa y comienzan a explorar con mayor atención las comunidades costeras de Broward.
Los argentinos, señaló, continúan siendo inversores relevantes para el sur de Florida y se encuentran entre los compradores internacionales más informados con los que trabaja. Pero también están incorporando nuevas variables a sus decisiones, vinculadas no solamente con la preservación del capital sino también con el estilo de vida, la educación y las oportunidades para las próximas generaciones.
A la hora de hablar del mercado de alquileres, Studnicky destacó otra característica del sur de Florida, la diversidad de la demanda. Ejecutivos que se trasladan junto con sus empresas, familias que alquilan antes de comprar, estudiantes, jubilados, jóvenes profesionales y residentes internacionales forman parte de un mercado que no depende de un único perfil.
El ejecutivo tampoco quiso establecer un porcentaje concreto de valorización para los próximos cinco años. Su argumento es que cada mercado y cada tipo de propiedad tendrán comportamientos diferentes.
Lo que sí observa son fundamentos que continúan favoreciendo al sur de Florida. Empresas, familias y capital siguen llegando a la región, mientras que la oferta de nuevas construcciones de calidad continúa siendo relativamente limitada frente a la demanda.
En ese escenario, la escasez de propiedades frente al agua adquiere un peso creciente. Y allí aparece una de las claves de la mirada de Studnicky, que combina los datos actuales con una lectura anticipada del mercado.
En el mundo inmobiliario de Miami, donde las cifras pueden cambiar rápidamente y los ciclos se suceden, Studnicky se mueve como una suerte de custodio de los datos que permiten leer esos movimientos antes de que se conviertan en tendencia.
Su consejo final para un inversor argentino es sencillo, pero exige una mirada que vaya más allá de la coyuntura. Pensar a largo plazo, no perseguir las tendencias del momento, elegir una ubicación con fundamentos sólidos y analizar cuidadosamente la calidad del producto y la trayectoria del desarrollador.
Más que intentar adivinar cuál será el próximo barrio de moda, su propuesta es observar dónde se están construyendo hoy las condiciones que podrían sostener la demanda del futuro.




