
«La vacuna contra el COVID-19 no puede ser solo para los países ricos»
Con los claros avances en vacunas como la de la farmacéutica Pfizer y con más de un millón de muertos a nivel mundial por el COVID-19, expertos en derechos humanos han recordado que el acaparamiento de estas herramientas por países específicos y el nacionalismo no tienen lugar en la lucha contra la pandemia. Las empresas farmacéuticas también tienen la responsabilidad de no anteponer las ganancias a los derechos de las personas a la vida y la salud, advirtieron.








